Antoni Belchi
Quieren irse, pero no pueden. Es la paradoja que asfixia a un grupo de venezolanos, entre ellos varios niños y bebés, que permanecen atrapados en Miami tras un intento fallido de abandonar Estados Unidos por voluntad propia. Quieren “autodeportarse”: hicieron las maletas, compraron sus billetes y se presentaron en el aeropuerto para salir. Y aun así, no pudieron subir al avión. Al llegar al aeropuerto, sus documentos de viaje no fueron reconocidos como válidos y las aerolíneas les negaron el embarque. Lo que parecía el último tramo del camino se convirtió en “una pesadilla”.
Por El PAÍS
Esta negativa es el síntoma de un problema estructural que afecta a cientos de venezolanos en territorio estadounidense: la imposibilidad de obtener o renovar los documentos necesarios para salir del país. El motivo es tan simple como kafkiano: Venezuela no tiene consulados operativos en Estados Unidos, lo que deja a sus ciudadanos sin vía legal para gestionar pasaportes o salvoconductos desde suelo estadounidense.

Antoni Belchi
El grupo atrapado en Miami hizo escala en la ciudad del sur de Florida desde distintos puntos del país con la intención de regresar definitivamente a Venezuela. Algunos de ellos ya no tienen documentos legales, o están a punto de vencer, mientras otros temen perder el estatus ante la presión por las políticas migratorias del Gobierno de Donald Trump.
Entre ellas, la medida más drástica para la comunidad venezolana en EE UU ha sido el anuncio de la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), una decisión que, tras superar diversos frenos judiciales a finales de 2025, amenaza con dejar a cientos de miles sin permisos de trabajo y bajo riesgo de deportación antes de que acabe este año. A esto se suma la cancelación definitiva del programa del parole humanitario (CHNV) en abril de 2025, lo que cerró la principal puerta de entrada legal y segura que había permitido la llegada de más de medio millón de ciudadanos de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua en años anteriores.
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