Lo que debía ser la joya de la ingeniería venezolana y un motor de desarrollo para el sur del país, hoy es un monumento al óxido y la desidia.
Por: lapatilla.com
La periodista Adriana Hurtado regresó este miércoles 1 de abril a las riberas del Orinoco para demostrar que su denuncia, realizada inicialmente en 2023, sigue más vigente que nunca.
El proyecto, que uniría a Caicara del Orinoco (Bolívar) con Cabruta (Guárico), fue diseñado como una estructura bimodal de 11.13 kilómetros. Su diseño original contemplaba: Piso superior de cuatro canales de circulación para vehículos. Piso inferior destinado exclusivamente al paso de trenes. Conexión estratégica que enlazaría el sur con el centro y los llanos, facilitando el comercio terrestre con Brasil y Colombia.
Iniciada en el año 2006 bajo la responsabilidad de la constructora brasileña Odebrecht, la obra tenía un costo estimado de 2.800 millones de dólares. A pesar de que debió ser inaugurada entre 2010 y 2011, casi dos décadas después de su inicio, el panorama es desolador.
«Allí se encuentra este monstruo, este enorme elefante blanco —o mejor dicho rojo— con millones de dólares perdidos», sentenció Hurtado en su videoreportaje.
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El reporte de Hurtado muestra una dura realidad: instalaciones desmanteladas y una veintena de pilotes clavados en el río que solo acumulan moho y polvo.
Lo que sería el puente más largo de Venezuela y el segundo de Latinoamérica, hoy sirve únicamente para que «amigos de lo ajeno» aprovechen los materiales restantes.
La denuncia de la periodista no solo busca exponer el fracaso de la gestión, sino exigir que se vuelque la mirada hacia el oeste del estado Bolívar.

