Este sábado, el LoanDepot Park de Miami volvió a vibrar al ritmo del tambor. Venezuela demostró que su debut no fue casualidad y, con una exhibición histórica desde el montículo y una ofensiva sencillamente demoledora, aplastó 11 carreras por 3 a la selección de Israel.
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Desde que el umpire cantó el play ball, el guion del encuentro tuvo un solo protagonista. La ofensiva venezolana emboscó temprano al abridor israelí Ben Simon, quien apenas pudo sacar un out antes de ser enviado a las duchas. Ronald Acuña Jr. negoció boleto, seguido de un doblete de Luis Arráez a lo más profundo del jardín central que trajo la primera rayita. Luego de un sencillo productor del incombustible Salvador Pérez, apareció el poder de Eugenio Suárez con un soberbio cuadrangular de dos carreras que puso la pizarra 4-0 en un abrir y cerrar de ojos.
Enmanuel De Jesús: Una salida para la historia
Si el bateo fue espectacular, lo del abridor venezolano Enmanuel De Jesús fue de antología. El zurdo montó un auténtico recital en la lomita, retirando las primeras cuatro entradas casi por la vía del ponche y el dominio absoluto.
Su actuación no solo sirvió para maniatar a los bates europeos, sino que escribió su nombre con letras doradas: De Jesús estableció un nuevo récord de ponches para un lanzador venezolano en un solo juego del Clásico Mundial de Béisbol, superando marcas vigentes desde la primera edición en 2006. Israel apenas pudo hacerle un rasguño en el quinto episodio con un triple de Garrett Stubbs y un infield hit, pero el daño ya estaba hecho y la victoria encaminada.
«La Regadera» encendida y la explosión del sexto
Si Israel albergaba alguna esperanza tras descontar en el quinto y sexto inning (incluyendo un jonrón solitario de RJ Schreck ante el relevista Ricardo Sánchez), la ofensiva criolla se encargó de apagarla de golpe.
Arráez demostró que no solo batea para promedio, sino que tiene poder de sobra. El yaracuyano conectó un jonrón solitario en el quinto, pero lo mejor llegó en el sexto episodio. Tras un desfile de boletos, pitcheos descontrolados de los relevistas israelíes y un oportuno sencillo impulsor de dos carreras de Maikel García, Arráez volvió a castigar la pelota con un dantesco jonrón de tres carreras que coronó un rally de cinco anotaciones en esa entrada.
Relevo oportuno y cierre del telón
La ofensiva no bajó los brazos y fabricó una más en el octavo gracias a un doblete del encendido Arráez y un sencillo remolcador de Wilyer Abreu.
El bullpen venezolano, con un hermético Ángel Zerpa en el octavo y Anthony Molina en el noveno, se encargó de administrar la amplia ventaja. Aunque Molina permitió un cuadrangular de Harrison Bader en el último tramo, el triunfo nunca estuvo en riesgo.
El abridor Enmanuel De Jesús se alzó con una histórica y merecida victoria, mientras que la derrota recae en Ben Simon.
Con la moral por las nubes y el liderato del grupo en el bolsillo, Venezuela descansará el domingo para prepararse para su próximo reto: el duelo del lunes 9 de marzo frente a la selección de Nicaragua.

