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De seis aumentos en 2016 a cuatro años congelado: así ha evolucionado el salario mínimo en Venezuela

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Caracas.- El salario mínimo en Venezuela pasó de un esquema de incrementos bimensuales, que buscaban hacer frente a la creciente inflación, a una congelación de cuatro años acompañada de bonificaciones, las cuales pasaron a conformar lo que la administración chavista denomina como «ingreso integral».

En medio de una fuerte crisis económica, que condujo a una importante ola migratoria, en 2016 y 2017 fueron anunciados seis aumentos salariales, mientras que en 2018 se rompió in récord con diez ajustes al ingreso, algunos al salario y otros al bono de alimentación. Para ese momento estaban vigente un esquema cambiario con tres precios de venta de la divisa. Desde 2022, el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares, monto que actualmente representa menos de 1 dólar y que es la base de cálculo para prestaciones sociales y otros beneficios contractuales.

Así ha evolucionado el salario mínimo en los últimos 10 años:

2016

El primer aumento de ese año fue decretado en febrero, cuando pasó a 9.648,18 bolívares, o 48 dólares a la tasa oficial más alta o 9 dólares a tasa paralela; más un bono de alimentación de 7.965 bolívares, o 40 dólares. En conjunto, el ingreso integral a dólar paralelo era de unos 17 dólares.

En marzo, fue anunciado un segundo incremento. En ese momento el sueldo mínimo pasa a 11.577,81, unos 56 dólares a tasa oficial y unos 9 dólares a tasa paralela; más un cestaticket de 13.275, o 65 dólares a tasa oficial y unos 11 a tasa paralela. Es la primera vez que el bono de alimentación supera al salario mínimo, comenzando aquí el esquema de bonificación, ya que la mayor parte del ingreso no tiene incidencia salarial.

El tercer aumento fue anunciado el 30 de abril, un día antes del Día del Trabajador cuando es costumbre este incremento en Venezuela. En ese momento el salario mínimo pasó a 15.051 bolívares (0,15 bolívares actuales), unos 40 dólares mensuales a la tasa de cambo oficial más alta o 14 dólares según la tasa del mercado negro. El bono de alimentación con este decreto subió a 18.585 bolívares, unos 49 dólares a tasa oficial o 17 dólares a paralelo.

En agosto fue decretado el cuarto aumento de 2016. En ese momento, el salario mínimo se mantuvo en 15.051 bolívares, pero ya equivalía a unos 23 dólares a la tasa oficial más alta y unos 8 dólares a tasa paralela. El incremento se aplicó al bono de alimentación, que pasó a 42.480 bolívares o unos 65 dólares a tasa oficial y unos 23 dólares a tasa paralela.

Un quinto aumento fue decretado en septiembre. El salario mínimo pasó a 22.576,73 bolívares o unos 35 dólares a tasa oficial; y el bono de alimentación pasó a 42.480 bolívares, o unos 65 dólares a tasa oficial.

Con el sexto aumento, decretado en noviembre de ese año, el sueldo mínimo pasó de 22.576 a 27.092 bolívares (0,2 bolívares actuales), equivalentes a unos 40 dólares a tasa oficial más alta del momento. Como complemento, el cestaticket subió en esa oportunidad a 63.720 bolívares o unos 96 dólares según la misma tasa, por lo que el ingreso mínimo integral era de unos 136 dólares a tasa oficial, o unos 45 dólares a tasa paralela.

Al cierre de este año, el precio de la canasta alimentaria familiar fue de 544.990,78 bolívares, según datos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). Este monto representaba unos 800 dólares, según la tasa oficial más, o unos 20 salarios mínimos.

2017

En el año 2017, Venezuela entró oficialmente en hiperinflación con un dólar oficial que pasó de unos 600 bolívares a 3.345 a cierre de año, mientras que el paralelo que pasó de unos 3.000 bolívares en enero a más de 100.000 en diciembre. Este año se aplicaron en total seis aumentos salariales. Destaca el salto de la canasta alimentaria familiar, que en enero costaba 621.106,98 bolívares, y en diciembre superó los 25 millones de bolívares, según datos del Cendas-FVM.

A finales de diciembre de 2016, Nicolás Maduro anunció un nuevo aumento que se convirtió en el primero de 2017, pues entró en vigencia el 15 de enero siguiente. El monto era de 40.683 bolívares (0,40 bolívares después de la reconversión de 2018) aproximadamente 60 dólares a la más alta de las tasas de cambio oficiales o 12 dólares a precio del mercado negro. A este monto se suman 63.720 de cestatickets, equivalentes a 93 dólares a tasa oficial, y 18 dólares a tasa paralela, para unos 30 dólares en total, a tasa paralela.

En marzo de 2017, fue anunciado el segundo aumento del año. El salario mínimo se mantuvo en 40.638,15 bolívares, ahora equivalentes a 58 dólares a tasa oficial y unos 10 dólares a tasa paralela. En esta ocasión solo aumentaron el cestaticket, a 108.000 bolívares equivalentes a unos 154 dólares a tasa oficial más alta, o 27 dólares a tasa paralela.

El acostumbrado aumento del 1° de mayo incluyó salario y cestatickets en 2017. El sueldo mínimo pasó a 65.021,04 bolívares, unos 90 dólares a tasa oficial y 12 a tasa paralela; más un ticket de alimentación de 135.000 bolívares o 188 dólares a tasa oficial y 26 a tasa paralela.

En julio de ese año fue decretado el cuarto aumento. En esta oportunidad el salario mínimo subió a 97.531,56 bolívares, o 36 dólares a tasa oficial o unos 12 dólares a tasa paralela. El ticket de alimentación, en tanto, se elevó a 153.000 bolívares, equivalentes a 57 dólares a tasa oficial o 19 dólares a tasa paralela.

Con el quinto aumento, en septiembre de ese año el salario mínimo pasó a 136.544,18 bolívares, equivalentes a unos 40 dólares a tasa oficial o 6,8 dólares a tasa paralela; mientras que el cestaticket se ubicó en 189.000 bolívares, unos 56 dólares a tasa oficial o 9 dólares a tasa paralela.

El sexto y último aumento de ese año fue en noviembre, cuando el salario mínimo pasó a 177.507 bolívares, unos 53 dólares a tasa oficial o 3,5 dólares a tasa paralela. El cestaticket en tanto, pasó a 279.000 bolívares, unos 83 dólares a tasa oficial o poco más de 5 dólares a tasa paralela.

2018

El año 2018 estuvo marcado por una reconversión monetaria que quitó cinco ceros a la moneda en medio de la hiperinflación. Ese año, se aplicaron en total diez aumentos en el ingreso de los trabajadores, unos solo al salario mínimo y otros al bono de alimentación. La canasta alimentaria familiar de ese año comenzó superando los 24 millones de bolívares, para lo que se requerían 98 salarios mínimos. Tras la reconversión, en diciembre de ese año pasó a 464.951,41 bolívares, o unos 62,5 salarios mínimos.

El año inició el 1 de enero con un primer ajuste al salario, que pasó a 248.510,41 bolívares, equivalente a 74 dólares a tasa oficial y unos 2 dólares a tasa paralela; más un bono de alimentación de 549.000 bolívares, unos 164 dólares a tasa oficial y unos 4 dólares a tasa paralela.

La frecuencia de los ajustes aumentó rápidamente este año: el 15 de febrero el sueldo subió a 392.646,46 dólares, el cestaticket se mantuvo igual. El dólar publicado por el BCV tampoco tuvo variación en ese período, por lo que el salario mínimo equivalía a 117 dólares a tasa oficial, pero menos de 2 dólares a tasa paralela; mientras que el cestaticket a tasa paralela ya era de unos 2,6 dólares.

El 1 de marzo el cestaticket se elevó a 915.000 bolívares, pero con el incremento en la tasa de cambio, el salario mínimo pasó a unos 11 dólares a tasa oficial más alta, o 1,7 dólares a tasa paralela. El monto del cestaticket ahora era de 25 dólares a tasa oficial o 3,9 dólares a tasa paralela.

Para el 15 de abril, el salario alcanzó el millón de bolívares, unos 16 dólares a tasa oficial o 4 dólares a tasa paralela, y por primera vez en dos años el salario nuevamente superó al cestaticket. Este monto de salario mínimo se mantuvo, pero el 1 de mayo el bono de alimentación se fijó en 1.555.500 bolívares, nuevamente por encima del sueldo. Con este incremento, mientras el salario mínimo pasó a unos 14 dólares a tasa oficial producto de la devaluación, el cestaticket equivalía a 22 dólares a tasa oficial o unos 6 dólares a tasa paralela.

En junio se registraron dos ajustes más: el día 16 el sueldo base subió a 3.000.000 bolívares y el día 20 el bono de alimentación aumentó a 2.196.000 bolívares, nuevamente por debajo del sueldo mínimo. En dólares los montos eran de unos 37 dólares a tasa oficial y 13 dólares a tasa paralela, en el caso del salario; y el cestaticket de 27 dólares a tasa oficial y 9,5 dólares a tasa paralela.

El 20 de agosto entró en vigencia el bolívar soberano, eliminando cinco ceros a la moneda. El salario mínimo pasó a 30 bolívares y el bono de alimentación a 21,96 bolívares. Sin embargo, debido a la presión inflacionaria, el 1 de septiembre el sueldo saltó a 1.800 bolívares, unos 29 dólares a tasa oficial, y unos 18 dólares a tasa paralela, mientras que el bono de alimentación pasó a 180 bolívares, volviendo al esquema de salario mayor que bono de alimentación. Este monto equivalía a 2,9 dólares a tasa oficial, y menos de 2 dólares a tasa paralela.

El año cerró con un último incremento el 1 de diciembre, situando el salario base en 4.500 bolívares, unos 9 dólares a tasa oficial y 5,6 a tasa paralela, mientras el cestaticket subió a 450 bolívares, o unos 0,89 dólares a tasa oficial y 0,56 dólares a tasa paralela.

2019

Durante 2019 se mantuvo la política de ajustes periódicos, pero se limitó a tres en el año. El 15 de enero el salario mínimo se incrementó a 18.000 bolívares y el bono de alimentación a 1.800 bolívares, todavía con un monto inferior al sueldo. Para ese mes, la canasta alimentaria familiar se ubicó en 907.289,28 bolívares o 50,4 salarios mínimos.

El 16 de abril se anunció un segundo ajuste, con un sueldo de 40.000 bolívares y un cestaticket de 25.000 bolívares.

Para el 1 de octubre de 2019, se decretó un nuevo aumento donde el sueldo base llegó a 150.000 bolívares y el bono de alimentación se igualó en la misma cifra de 150.000 bolívares. Con esto, el ingreso mínimo integral alcanzó los 300.000 bolívares, consolidando el esquema de bonificación donde el componente no salarial tiene un peso igual o superior al salario base, una tendencia iniciada en marzo de 2016. Ese año cerró con una canasta alimentaria familiar de 15.252.586,08 bolívares, para lo que se requerían 101,7 salarios mínimos.

2020

En el año 2020, la aceleración de los precios llevó las cifras nuevamente a los millones de bolívares. El 1 de enero, el salario mínimo inició en 250.000 bolívares, unos 4 dólares a tasa paralela; con un bono de alimentación de 200.000 bolívares, unos 3,33 dólares a tasa paralela. Ese mes el precio de la canasta alimentaria familiar fue de 24.139.128,44 bolívares, para lo que se necesitaban 96,5 salarios mínimos.

Siguiendo la tradición de los ajustes en fechas conmemorativas, el 1 de mayo se incrementó el sueldo a 400.000 bolívares, unos 2,2 dólares a tasa oficial, y el cestaticket a 400.000 bolívares, para un ingreso total de 800.000 bolívares, o 4,5 dólares a tasa oficial.

Finalmente, el 1 de octubre de 2020, se registró un aumento significativo que llevó el salario mínimo a 1.200.000 bolívares y el bono de alimentación a una cifra idéntica de 1.200.000 bolívares, equivalentes a 2,7 dólares a tasa oficial, totalizando un ingreso mínimo integral de 2.400.000 bolívares al cierre de ese periodo, o 5,4 dólares a tasa oficial. Para esa fecha, el costo de la canasta alimentaria familiar era de 141.808.837,30 bolívares o 96,5 salarios mínimos.

2021

En el año 2021 solo se registraron dos aumentos de salario, así como una reconversión monetaria a finales de año que quitó seis ceros a la moneda y pasó a la denominación de bolívar digital. El 1° de marzo se elevó el salario mínimo y el cestaticket a 1.800.000 bolívares cada uno, equivalentes a 0,96 dólares a tasa oficial, es decir, que el ingreso mínimo integral totalizaba 1,9 dólares a tasa oficial.

El 1° de mayo el salario mínimo fue elevado a 7.000.000 bolívares, o 2,5 dólares a tasa oficial; y el cestaticket a 3.000.000 bolívares o 1,07 dólares a tasa oficial, para un total de 10.000.000 bolívares o 3,5 dólares. Para esa fecha, el costo de la canasta alimentaria familiar era de 852.902.403,21, equivalentes a 284,3 dólares, para lo que se requerían 121,84 salarios mínimos.

2022

En el año 2022 se decretó un solo aumento de salario mínimo, el 15 de marzo, que se mantiene vigente hasta la fecha. En ese momento el salario mínimo se elevó a 130 bolívares, entonces equivalente a 30 dólares calculados a tasa oficial. El cestaticket pasó a 45 bolívares, equivalente a 10 dólares a tasa oficial. Ese mes, el precio de la canasta alimentaria familiar era de 2.115,50 bolívares o 471,16 dólares, para lo que se necesitaban 16,27 salarios mínimos.

2023

El 1° de mayo de 2023 solo se decretó un aumento de cestaticket, que pasó a 1.000 bolívares, unos 40 dólares a tasa oficial. El salario se mantuvo en 130 bolívares, ahora equivalentes a 5,25 dólares a tasa oficial. Este año se anunció la entrega del llamado Bono de Guerra Económica indexado de 30 dólares mensuales para los trabajadores activos, 20 dólares para los pensionados y de 49 dólares para los jubilados de la administración pública.

Para ese mes, el costo de la canasta alimentaria familiar, según el Cendas-FVM, fue de 14.024,10 bolívares o 523,29 dólares, para lo que se requerían 26,8 salarios mínimos.

2024

En el 2024 fueron anunciados dos incrementos al cestaticket y al bono de Guerra Económica. Mientras el salario mínimo se mantuvo en 130 bolívares durante todo el año, unos 4 dólares a tasa oficial, en enero el bono de alimentación pasó a 40 dólares, el de Guerra Económica para trabajadores activos a 60 dólares, para un ingreso integral indexado de 100 dólares.

El 1° de mayo, el bono de Guerra Económica para los trabajadores pasa a 90 dólares, para un salario integral indexado de 130 dólares; mientras que el de pensionados pasa a 45 dólares. Ese mes el precio de la canasta alimentaria familiar publicada por el Cendas-FVM fue de 21.786 bolívares o 547,13 dólares, para lo que se requerían 167,59 salarios mínimos.

2025

En 2025 fue anunciado el último aumento a los ingresos de los trabajadores. El salario mínimo se mantuvo en 130 bolívares, monto que llegó a menos de 1 dólar a final de año. El 30 de abril fue anunciado un aumento al bono de guerra para para los trabajadores, que pasó de 90 a 120 dólares mensuales, para un salario integral indexado de 160 dólares; y el de pensionados venezolanos pasó de 45 a 50 dólares, que se mantienen hasta la fecha.

En abril del año pasado, la canasta alimentaria familiar tenía un precio de 45.335,73 bolívares, equivalentes a unos 503,73 dólares, para lo que se necesitaban 348.73 salarios mínimos.

Este 2016, mientras el salario mínimo se mantiene en 130 bolívares y los ingresos indexados no han presentado variación, la población se encuentra a la espera de un incremento salarial que permita cubrir con las necesidades básicas. De acuerdo con el último reporte del Cendas-FVM, correspondiente al mes de enero, el costo de la canasta alimentaria familiar es de 223.465,95 bolívares, equivalentes a 677,17 dólares. Para cubrir su costo, se necesitan 1.719 salarios mínimos.

La entrada De seis aumentos en 2016 a cuatro años congelado: así ha evolucionado el salario mínimo en Venezuela se publicó primero en El Pitazo.

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