La presencia en Japón de la superestrella del béisbol Shohei Ohtani ha causado furor entre los aficionados japoneses al deporte, que esperan con ansia el primer partido del equipo nacional este viernes en el Clásico Mundial que se desarrolla estos días en Tokio.
Ohtani solo bateará en su partido de hoy contra Taiwán, en el marco de un torneo que comenzó este jueves su sexta edición y reúne por segunda vez a una veintena de equipos.
Más de medio millar de personas se agolparon hace dos días en la estación central de la capital japonesa para tratar de ver al astro de los Dodgers de Los Ángeles, según la prensa japonesa que viajaba con su equipo desde Osaka para practicar en el Tokyo Dome que acoge la parte japonesa del torneo.
Ohtani no es solo un prodigio deportivo, sino una auténtica superestrella que mueve miles de millones de yenes en entradas, ‘merchandising’ y experiencias turísticas.
Cientos de fans han abarrotado restaurantes, estaciones de tren y las entradas de los estadios para ver al jugador apenas unos segundos desde su llegada a Japón para el torneo, y en las calles de Tokio es común ver camisetas con su cara o productos con su nombre.
Pero algunos de los aficionados japoneses no podrán siquiera ver los partidos del Clásico Mundial debido al acuerdo de distribución de Netflix, que retransmitirá de manera exclusiva en ‘streaming’ el campeonato.
Aunque el gigante audiovisual no ha desvelado cuánto pagó por los derechos del torneo, según el periódico japonés Yomiuri la empresa llegó a ofrecer 10.000 millones de yenes (unos 55 millones de euros), más del triple de lo que costaron los derechos de retransmisión del último campeonato en Japón.
El Samurai Japan quiere su cuarto título, mientras que Estados Unidos, absoluto en 2017, buscará la revancha y República Dominicana, campeón en 2013, intentará olvidar su prematura eliminación en 2023 cuando no pasó de la fase de grupos. EFE

