La reconfiguración del poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha derivado en una serie de decisiones dentro del régimen, ahora encabezado por Delcy Rodríguez.
Por: El Tiempo
Entre ellas, la destitución de figuras clave del aparato político y militar, como Vladimir Padrino López, Alex Saab y otros altos funcionarios, cuyos perfiles están marcados por trayectorias en el poder, investigaciones judiciales y sanciones internacionales.
¿Quién es Vladimir Padrino? Las acusaciones en su contra
Uno de los movimientos más relevantes de las últimas horas fue la salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de Defensa, cargo que ocupó desde octubre de 2014.
Nacido en Caracas en 1963, se graduó en la Academia Militar de Venezuela el 5 de julio de 1984 y en 1995 realizó un curso sobre operaciones psicológicas en la Escuela de las Américas. Durante más de una década, se consolidó como uno de los funcionarios más cercanos a Nicolás Maduro y uno de los más antiguos dentro del Ejecutivo.
Su permanencia en el poder estuvo marcada por episodios que pusieron a prueba su lealtad, como el intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002 y la llamada ‘Operación Libertad’ en 2019, encabezada por Juan Guaidó. En ambos casos, se mantuvo alineado con el chavismo. Incluso tras las elecciones presidenciales de 2024, cuestionadas por sectores de la oposición y parte de la comunidad internacional, Maduro lo ratificó en el cargo.
Tras la captura de Maduro en enero de este año, Padrino calificó el hecho como un «cobarde secuestro» y denunció el asesinato «a sangre fría» de parte del equipo de seguridad presidencial. Posteriormente, declaró la lealtad «absoluta» de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a Delcy Rodríguez y reafirmó la «voluntad de vencer en esta nueva etapa de lucha».
Sin embargo, su trayectoria también está vinculada a procesos judiciales en el exterior. El 24 de mayo de 2019 fue acusado por un gran jurado federal «en el Distrito de Columbia y acusado de conspiración para distribuir y poseer con la intención de distribuir cinco kilogramos o más de cocaína a bordo de una aeronave registrada en los Estados Unidos», según se lee en la página oficial del Departamento de Estado de Estados Unidos.
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