El niño Jesús Ocanto, de 12 años de edad, devolvió al grandeliga Wilyer Abreu la pelota del cuadrangular que clasificó a Venezuela a la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol tras la victoria ante Japón.
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El batazo del jugador venezolano selló el triunfo de la selección nacional frente al conjunto asiático y aseguró el avance del equipo a semifinales, donde a la postre Venezuela terminaría venciendo 4 a 2 a Italia. El joven espectador atrapó la esférica en las gradas del estadio y contactó a los representantes de la delegación para retornarla al autor de soberbio bambinazo.
«Fue un momento bastante especial el sábado y bastante contento de que tuvieran la oportunidad de agarrar a pelota… Muchas gracias», expresó Abreu.
Ahora, la novena venezolana afina los detalles para disputar la final del Clásico frente a la representación de Estados Unidos.

