Un día de semana, el venezolano Ángel Camacho fue citado a una oficina de la Patrulla Fronteriza en Dania Beach para realizar una inspección técnica. Cuando llegó, un grupo de oficiales de migración lo esperaba para arrestarlo y derivarlo a Alligator Alcatraz, el centro de detención ubicado en los Everglades.
Por La Nación
“¿Están bromeando?”: así fue la detención de Ángel Camacho
El hecho ocurrió a principios de año, cuando Camacho, que es ingeniero en sistemas con una maestría en telecomunicaciones, fue convocado a la estación de la Patrulla Fronteriza en Dania Beach para revisar un nuevo sistema de intercomunicación.
Previo a su cita, el empleador envió con anticipación su licencia de conducir para la revisión de seguridad y el 5 de enero, un empleado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) le comunicó por correo que estaba “aprobado” para ingresar el domicilio.
“Solo necesitamos saber a qué hora llega para estar preparados”, citaba el mensaje enviado por la CBP al empleador de Camacho.
Al día siguiente, el venezolano se presentó a las oficinas a la hora acordada. Al ingresar, se encontró con agentes de inmigración. “Yo digo: ‘Buenos días. Soy Ángel.’ Y ellos dicen: ‘Oh sí, lo estamos esperando’”, dijo en una entrevista con NBC6 Investigates.
“Luego me dicen: ‘Tenemos que detenerlo’. Ahí yo les dije: ‘¿Qué están haciendo? ¿Están bromeando?’”, continuó.
Los días de Camacho en Alligator Alcatraz
Pese a su confusión, los oficiales lo trasladaron al área de retención de la Patrulla Fronteriza. Estuvo una noche en el centro y luego fue reubicado en Alligator Alcatraz, el centro de detención migratoria de Florida en los Everglades.
“Es la peor pesadilla en donde he estado”, dijo sobre el campo de detención. “Ese no es lugar para nadie, sobre todo si nunca has cometido un delito”.
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