Luis Cano nació el 9 de diciembre de 1914 en Andes, Antioquia, y con el paso del tiempo su historia se transformó en un caso excepcional de longevidad. Hoy, a los 111 años, es considerado el hombre más longevo de Estados Unidos, un reconocimiento que alcanzó tras el fallecimiento de Eugene Baltes en 2024.
Hijo de Leocadio Cano y Ana Rita Vásquez, Cano emigró a Estados Unidos en 1990 junto a su esposa, Alicia Arango. Tras la muerte de ella en 2004, se instaló en el estado de Nueva Jersey para vivir acompañado por dos de sus hijas. Desde allí, su vida cotidiana transcurre de forma tranquila, marcada por el descanso y la reflexión.
En una entrevista con LongeviQuest, Cano compartió algunos de los hábitos que, según su experiencia, han sido determinantes para alcanzar una edad tan avanzada. “He tenido hábitos positivos y disciplina durante toda mi vida”, afirmó, aludiendo a una constancia que atravesó todas sus etapas.
La familia ocupa un lugar central en su historia. Estuvo casado desde 1948 con Alicia Arango Cano y juntos tuvieron diez hijos. Su descendencia incluye además once nietos, cinco bisnietos y dos tataranietos, una red familiar que hoy forma parte esencial de su bienestar emocional.
Antes de emigrar, Cano desarrolló gran parte de su vida laboral en Colombia. Tras cumplir con el servicio militar en su juventud, decidió emprender y fundó una flota de buses que operaba en zonas rurales, una actividad que, según recuerda, estuvo marcada por el esfuerzo diario y la responsabilidad constante.
En cuanto a su estilo de vida, destaca la ausencia de hábitos nocivos. “Nunca fui amante de fumar o consumir licor”, señaló. A esto se suma la actividad física, que mantuvo de manera regular hasta los 105 años, y una alimentación basada principalmente en productos naturales. “Mi dieta siempre estuvo marcada por vegetales, frijoles y palta”, explicó, señalando la importancia de la nutrición en su longevidad.
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