En Estados Unidos, las reglas para votar cambian con frecuencia dependiendo del estado, pero en lugares como Florida, donde viven millones de latinos —desde comunidades cubanas históricas en Miami, hasta venezolanos, colombianos, puertorriqueños y centroamericanos en ciudades como Orlando, Tampa o Jacksonville— cualquier modificación en las normas electorales se siente de inmediato en la vida diaria: en las charlas de la iglesia, en las reuniones familiares de domingo, en los grupos de WhatsApp del barrio y hasta en las conversaciones de trabajo.
Por El Comercio
Cuando se trata de temas electorales, casi siempre hay un debate fuerte detrás: unos hablan de seguridad y control del sistema, mientras otros ponen el foco en el acceso al voto y en no poner nuevas trabas a quienes ya son ciudadanos y quieren participar. Eso es exactamente lo que está ocurriendo ahora en el mencionado lugar, donde el Legislativo aprobó una nueva normativa que varía la forma en que millones de personas deberán identificarse al acudir a las urnas, incluyendo a hispanos que votan y que ahora se preguntan si sus documentos serán suficientes para seguir votando sin problemas.
A partir de 2027, los votantes tendrán que demostrar su ciudadanía estadounidense con documentos específicos. La medida todavía debe ser firmada por el gobernador Ron DeSantis, pero todo apunta a que entrará en vigor. La iniciativa está alineada con una propuesta federal impulsada por el presidente Donald Trump, lo que ha encendido un debate nacional sobre su impacto, especialmente entre comunidades inmigrantes y familias que han hecho su vida en Florida, muchas de ellas con varios miembros de la misma familia en distintas situaciones migratorias.
Florida exigirá prueba de ciudadanía para votar desde 2027
La Legislatura estatal aprobó el proyecto de ley HB 991, que introduce nuevos requisitos para participar en elecciones. La medida fue aprobada por la Cámara de Representantes de Florida con 77 votos a favor y 28 en contra, luego de recibir el visto bueno del Senado.
Si el gobernador DeSantis la firma, la norma entrará en vigor el 1 de enero de 2027, por lo que no afectará las elecciones de 2026, en las que el estado también elegirá a su próximo gobernador.
En términos simples, lo que establece la ley es que los votantes deberán demostrar que son ciudadanos estadounidenses mediante documentos oficiales al momento de votar, algo que podría obligar a muchos residentes, en especial adultos mayores y votantes latinos de bajos ingresos, a revisar con tiempo qué papeles tienen disponibles.
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