Una familia venezolana abandonó su vivienda en Estados Unidos apenas 48 horas después del nacimiento de su hijo, tras recibir alertas sobre operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dentro de su edificio residencial. La situación generó un escenario inmediato de desplazamiento forzado y una crisis económica y migratoria que aún no encuentra solución.
Por Panas en Utah
El caso, reseñado por CNN, expone la historia de Osmeilys, una mujer venezolana que enfrentó un cambio drástico en su vida justo después de dar a luz. La reciente madre decidió no regresar a su hogar tras conocer, mediante videos enviados por un vecino, la presencia constante de agentes migratorios en la zona donde residía con su familia.
Desde ese momento, Osmeilys, su esposo y el recién nacido permanecen en una situación de alta vulnerabilidad. La familia no cuenta con un lugar fijo donde vivir y enfrenta el temor permanente de una posible detención. La incertidumbre domina su día a día mientras intentan reorganizar su vida en un entorno adverso.
La mujer relató que el día en que abandonaron su vivienda habían planificado una consulta médica para el bebé. Sin embargo, la salida marcó un punto de no retorno. Según explicó, la frecuencia de los operativos migratorios en el edificio generó la percepción de un riesgo constante, lo que los llevó a tomar la decisión de no regresar.
La pareja ingresó a Estados Unidos en 2023 mediante la aplicación CBP One, un mecanismo implementado durante la administración del expresidente Joe Biden para gestionar solicitudes de ingreso y asilo. Su objetivo consistía en iniciar un proceso legal que les permitiera permanecer en el país de forma regular.
No obstante, el contexto actual alteró sus planes. La familia ahora enfrenta dificultades económicas derivadas de la imposibilidad de mantener estabilidad laboral y residencial. La falta de un domicilio fijo complica además el acceso a servicios básicos, incluidos los controles médicos necesarios para el recién nacido.
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