La Fuerza Aérea planea invertir cerca de 1.700 millones de dólares para continuar modernizando los bombarderos B-1B Lancer y B-2 Spirit durante los próximos cinco años, revisando los planes anteriores de retirar esos aviones antes de que el B-21 Raider entre en servicio a gran escala.
Por Galaxia Militar
La ampliación de la vida útil de los bombarderos garantiza que la USAF conserve la velocidad, el alcance y la capacidad de sigilo exclusivas de esas dos plataformas, al tiempo que despliega el B-21 de próxima generación y moderniza sus B-52 para adaptarlos a la nueva configuración J, con nuevos motores y una cabina totalmente digital.
Los B-1 y B-2 estaban programados para ser retirados a principios de la década de 2030. Sin embargo, ambos han demostrado su continua utilidad en combate en operaciones recientes, y con el impulso del presidente Trump para aumentar el gasto en defensa, se abrió la puerta para seguir modernizando las aeronaves.

Los nuevos documentos presupuestarios detallan los planes para invertir 342 millones de dólares en la modernización del B-1 entre 2027 y 2031. «Esta solicitud proporciona la financiación necesaria para modernizar la plataforma, garantizando su letalidad y relevancia hasta 2037», indica el presupuesto.
La Fuerza Aérea invertirá aún más en su pequeña flota de B-2: 1.350 millones de dólares durante el mismo período de cinco años. Los documentos no indican una fecha de retiro para los B-2.
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