Durante casi 10 años, un piloto retirado de la fuerza aérea cubana, el teniente coronel Luis Raúl González-Pardo, viajó entre Cuba y Florida, y entró en Estados Unidos sin revelar su historial militar y pasó desapercibido.
Por David C. Adams | The New York Times
Así fue hasta su detención en noviembre, cuando se le acusó de no revelar en los formularios de inmigración estadounidenses que había sido miembro de la Fuerza Aérea del Ejército de Cuba por casi 30 años.
En enero se declaró culpable de cargos de fraude migratorio y está previsto que sea condenado el 28 de mayo en un tribunal federal de Jacksonville, Florida.
González-Pardo, de 65 años, quien está encarcelado, podría recibir una condena máxima de 10 años por este caso.
El miércoles, González-Pardo se enfrentó a cargos aún más graves: fue nombrado en una acusación federal contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, y otros cuatro miembros de la fuerza aérea cubana.
Todos ellos están acusados de conspiración para cometer asesinato en un caso muy famoso relacionado con la muerte de tres estadounidenses y un residente en Estados Unidos, todos de ascendencia cubana, quienes eran miembros de Hermanos al Rescate, un grupo de pilotos que surcaban los mares en busca de balseros que salían de Cuba.
Los cuatro murieron en febrero de 1996 cuando aviones de combate cubanos derribaron dos aviones civiles operados por el grupo sobre espacio aéreo internacional en el estrecho de Florida. Un tercer avión escapó y aterrizó en Miami.
Lea más en The New York Times
La noticia no descansa y nosotros tampoco



