Miles de personas en el norte de Estados Unidos permanecen sin electricidad tras los vientos excepcionales que, desde el viernes, provocaron cortes de energía, daños materiales y al menos una muerte.
Por Infobae
Las ráfagas más violentas golpearon la región de los Grandes Lagos, donde la tarde del viernes una velocidad máxima de 137 kilómetros por hora fue registrada en el aeropuerto Cleveland Burke Lakefront, mientras que el Aeropuerto Internacional de Pittsburgh reportó una marca de 106 kilómetros por hora, la cuarta marca más alta registrada para vientos no asociados a tormentas eléctricas.
El sitio de monitoreo energético PowerOutage.us, citado por The Associated Press, indicó que a última hora del sábado continuaban 346.000 clientes sin servicio eléctrico en Ohio, Pensilvania y Michigan.
Una serie de incendios forestales en Nebraska —alimentados por el viento— causó la única víctima fatal reconocida hasta el momento, según autoridades citadas por The Associated Press. El incendio denominado Morrill County arrasó al menos 1.880 kilómetros cuadrados en cuatro condados y destruyó una docena de estructuras, conforme informó la Agencia de Manejo de Emergencias de Nebraska.
Otras llamas, empujadas por ráfagas de hasta 105 kilómetros por hora, consumieron adicionalmente 580 kilómetros cuadrados, elevando el total de superficie afectada a cerca de 2.430 kilómetros cuadrados antes del mediodía del sábado. Ninguno de estos incendios pudo ser controlado debido a las condiciones adversas, agregó la entidad. El gobernador Jim Pillen recorrió personalmente algunas de las áreas devastadas.
Impacto de los incendios forestales en Nebraska
Entre los habitantes afectados, la situación generó preocupación por la calidad del aire y la pérdida de recursos. Chelle Ladely, residente de Sidney, contó a The Associated Press: “El humo invade el aire y de noche puedo ver el resplandor de los incendios en el horizonte”. Ladely detalló que agricultores locales, junto con la empresa agrícola de su padre, movilizaron camiones cisterna y suministros para asistir a los bomberos voluntarios en su tarea de combatir las llamas.
Las condiciones meteorológicas variables afectan lugares más allá de Nebraska. En Illinois, los vientos dañaron la techumbre de una escuela en Niles, suburbio de Chicago, y derribaron estructuras menores en Ohio y Pensilvania. Árboles y ramas cayeron sobre viviendas y automóviles desde Cleveland hasta Pittsburgh.
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