El abogado de Cole Allen, sospechoso del tiroteo durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, dio una razón absurda para que el graduado de Caltech quedara en libertad en espera del juicio, alegando que «no era un peligro para nadie», a pesar de las acusaciones de que intentó asesinar al presidente Trump.
Por New York Post
Los abogados defensores alegaron que Allen, de 31 años, no estaba preparado para llevar a cabo un tiroteo masivo en la sala donde se encontraban Trump, la primera dama Melania y la mayoría de los altos cargos de la administración, porque tenía una escopeta de corredera, según escribieron sus abogados en documentos presentados el miércoles.
“El señor Allen no tiene antecedentes penales, ni siquiera arrestos previos, lo cual por sí solo refutaría la presunción de detención”, escribieron en un documento de 11 páginas.
“La retórica del gobierno sobre un ‘tiroteo masivo’ tampoco está respaldada por los hechos que él mismo presenta. No se alegó que el Sr. Allen portara un arma automática ni siquiera semiautomática, que son características de los tiroteos masivos modernos”, añadieron.
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