La publicación de la foto policial de Tiger Woods tras su último accidente vial en Florida ha vuelto a poner al golfista en el centro de la atención pública. La imagen, difundida poco después del suceso, muestra a Woods en la comisaría del Condado de Martin, donde fue trasladado tras verse involucrado en un accidente con vuelco donde posteriormente fue liberado bajo fianza. El episodio, ocurrido el viernes por la tarde, ha reavivado el debate sobre la relación del deportista con la conducción y los episodios judiciales que han salpicado su carrera.
Por Infobae
Las circunstancias del accidente fueron reportadas por la Oficina del Sheriff del Condado de Martin, que detalló que el incidente sucedió poco después de la 1 p. m., cerca de Jupiter Island, en una zona frecuentada por Woods. El golfista, de 15 títulos mayores en su haber, manejaba solo un Land Rover cuando, según la versión oficial, intentó adelantar a un camión de limpieza que remolcaba un pequeño remolque. El conductor del camión, al advertir el intento de rebase a alta velocidad, trató de orillarse en la estrecha carretera de dos carriles. En ese momento, el vehículo de Woods golpeó la parte trasera del remolque, perdió el control y terminó volcando sobre el lado del conductor, dando varias vueltas hasta quedar detenido más adelante en la vía.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, Woods logró salir del vehículo por la puerta del lado del pasajero. A pesar de la violencia del accidente, no presentó heridas, al igual que el otro conductor involucrado. Las imágenes del Land Rover volcado fueron difundidas por medios locales, como WPTV, que confirmaron la ausencia de lesiones graves en el deportista. Este suceso ocurrió en South Beach Road, una vía conocida por su estrechez y tránsito frecuente de vehículos pesados.

Las acciones de la policía tras el accidente han sido objeto de escrutinio público. El sheriff John M. Budensiek, del Condado de Martin, ofreció una rueda de prensa horas después para aclarar las circunstancias del siniestro. Budensiek informó que Woods parecía “letárgico en el lugar de los hechos debido a la sustancia que había consumido” y que “mostraba signos de estar bajo los efectos del alcohol”. Sin embargo, el propio sheriff precisó que, en la cárcel, Woods arrojó “cero” en la prueba de alcoholemia, descartando así la presencia de alcohol en su organismo al momento del incidente. Pese a ello, Woods fue acusado formalmente de conducir bajo la influencia del alcohol con daños a la propiedad y de negarse a someterse a un análisis de orina, cargo que suele agravar la situación legal de los implicados en estos casos.
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