El dirigente político venezolano Omar González Moreno afirmó que el próximo 3 de julio se abrirá una nueva etapa en la crisis venezolana al cumplirse 180 días de la ausencia absoluta de Nicolás Maduro del ejercicio efectivo de la Presidencia de la República.
A juicio del dirigente opositor, la ausencia del mandatario y la incapacidad del régimen encabezado por Delcy Rodríguez para ofrecer una solución constitucional al país han profundizado la ruptura del orden institucional y colocado a Venezuela al borde de una situación de enorme gravedad política y social.
“El 3 de julio no será una fecha cualquiera. Será la confirmación de que Venezuela lleva seis meses sin un presidente en ejercicio y de que quienes ocupan hoy el poder han decidido ignorar deliberadamente la obligación de devolverle la palabra al pueblo venezolano mediante elecciones presidenciales libres”, expresó.
González Moreno sostuvo que la permanencia indefinida de un esquema transitorio sin legitimidad electoral agrava el vacío de poder existente y acelera el desgaste de unas estructuras institucionales que ya se encuentran profundamente deterioradas.
“El país está enfrentando una combinación explosiva: inflación descontrolada, salarios destruidos, servicios públicos colapsados, hospitales en crisis, apagones permanentes, escasez de agua y electricidad, deterioro de la infraestructura y una población agotada por años de sufrimiento. Pretender gobernar ignorando esa realidad es una irresponsabilidad histórica”, señaló.
El dirigente de Vente Venezuela aseguró que la administración encabezada por Delcy Rodríguez carece del respaldo jurídico y del apoyo popular necesario para conducir el país y advirtió que la creciente desconexión entre quienes ejercen el poder y las necesidades de la población incrementa los riesgos de una reacción social de gran magnitud.
“Cuando las instituciones dejan de ofrecer respuestas, cuando la Constitución es pisoteada y cuando el ciudadano pierde toda esperanza de ser escuchado, las tensiones comienzan a acumularse peligrosamente. Ningún gobierno puede sostenerse indefinidamente de espaldas a la voluntad popular”.
González Moreno insistió en que la única salida viable para evitar una escalada de la crisis pasa por la restitución plena del hilo constitucional y la convocatoria de elecciones presidenciales libres, transparentes y observadas internacionalmente.
“La solución no está en prolongar artificios políticos ni en administrar indefinidamente una transición fallida. La solución está en abrir las compuertas de la democracia y permitir que los venezolanos decidan soberanamente su futuro”.
Finalmente alertó que ignorar las señales de descontento social que se observan en todo el país podría tener consecuencias imprevisibles.
“Venezuela se acerca a una encrucijada histórica. Quienes hoy ejercen el poder deben entender que ninguna maniobra política podrá sustituir eternamente la legitimidad que sólo otorga el voto popular. El 3 de julio puede convertirse en el inicio de la solución democrática o en el preludio de una crisis social sin precedentes”.
Nota de prensa

