Freddy Antonio Tellez López pensó que había hecho las cosas bien.
Por Jake Shore y Joshua Ceballos | El Nuevo Herald
López huyó de su país natal, Nicaragua, en 2019. Temía la persecución del régimen autoritario del país como hombre abiertamente gay y como partidario de los disidentes del gobierno.
Dos años después, cruzó la frontera entre EEUU y México, solicitó asilo en los Estados Unidos y se estableció en Florida mientras esperaba que su caso se resolviera. López trabajó como mesero durante años y ahorró suficiente dinero para comprar una casa.
Construyó una vida en Estados Unidos y echó raíces.
Sin embargo, en octubre de 2025, el hombre de 42 años sin antecedentes penales acudió a una cita de asilo en Miami en dónde acabó esposado y detenido por la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
“Nunca pensé que me iban a detener”, dijo López en español. “Nunca he cometido un delito. He estado trabajando en este país casi cinco años. Ni siquiera tengo una sola multa de tráfico”.
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